El lifting corporal con lipólisis láser es un procedimiento para reducir la grasa y rejuvenecer la piel mediante tecnología láser avanzada que actúa sobre las capas dérmica y subdérmica. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria con anestesia local. Se inserta una fina fibra láser por vía subcutánea en el tejido objetivo sin incisiones, y la zona se trata de manera uniforme con una aplicación lenta y en forma de abanico de la energía láser.
La lipólisis láser asistida es un procedimiento mínimamente invasivo para eliminar depósitos de grasa persistentes. Reduce eficazmente la grasa resistente a la dieta y al ejercicio, con menos efectos secundarios que la liposucción tradicional.
Altamente absorbido por la hemoglobina, lo que lo hace efectivo para dirigirse a los tejidos vascularizados. Absorción moderada por agua y grasa. Eficaz para la lipólisis (derretimiento de grasa) y la contracción del tejido subdérmico. Ideal para eliminar pequeños volúmenes de grasa mientras se tensa la piel. Adecuado para varios tipos de grasa y áreas del cuerpo. Sangrado minimizado, la absorción de hemoglobina ayuda a coagular los vasos sanguíneos, reduciendo el sangrado durante el procedimiento. Los pacientes experimentan menos molestias y tiempos de recuperación más rápidos. Tensado de la piel, promueve la remodelación del colágeno y la retracción de la piel.
Altamente absorbido tanto por grasa como por agua, lo que lo hace particularmente efectivo para la lipólisis. Más especializado para atacar el tejido adiposo y la piel flácida. Derrite la grasa eficientemente debido a su alta absorción por grasa y agua. Excelente para la retracción de la piel y la remodelación del colágeno, lo que lo hace ideal para áreas con piel flácida o caída. Diseñado específicamente para la reducción de grasa y el estiramiento de la piel. Estimulación del colágeno, promueve la producción de colágeno, lo que lleva a una piel más firme y tensa. La alta absorción por grasa permite una eliminación de grasa más rápida y efectiva.
Reafirmación de la piel y reducción de grasa sin cirugía, menos invasiva que los tratamientos tradicionales. Mínimamente invasiva, sin tiempo de recuperación, para retomar las actividades normales rápidamente. Estimula la producción de colágeno para una mejor textura y elasticidad de la piel, mejorando su apariencia general.
El tipo de anestesia fue general, regional (epidural) o local con sedación, según la extensión y las indicaciones de cada caso, utilizando una solución salina al 0,9% a una temperatura de alrededor de 4 °C y epinefrina 1:500.000.
En todos los tratamientos se utilizó un láser de diodo con una longitud de onda de 980 nm. Para transferir la energía a los tejidos, se empleó una cánula rígida de 2 mm de diámetro con una fibra óptica de 400 µm/600 µm. El paso del láser se inició en las capas profundas, con movimientos lentos en forma de abanico, a una velocidad de aproximadamente 2,5 cm/s, desde la incisión, aplicando movimientos de vaivén, siempre con el control manual del operador sobre la zona tratada para mantener la distancia entre el extremo de la fibra y la superficie. Al finalizar el movimiento de salida de cada pasada, el extremo de la fibra se mantuvo a una distancia segura de la piel, con la ayuda de una luz roja indicadora, para evitar lesiones. Tras el paso de la cánula al plano más profundo, se realizaron pasadas con el mismo cuidado en el plano medio y, posteriormente, en el plano más superficial hasta la superficie de la piel.
Para el tratamiento corporal, la potencia se mantuvo entre 18 W y 22 W, excepto en la región submentoniana, la parte interna de los brazos y los muslos, donde se utilizó entre 14 W y 16 W.
Se pueden tratar varias zonas al mismo tiempo con puntos de entrada prácticamente invisibles.
Puede realizarse en los consultorios médicos.
Mínima invasividad
Prácticamente ninguna pérdida de sangre
La grasa se puede eliminar de manera uniforme.
Tiempo mínimo de recuperación
Por lo general, no hay piel suelta debido a la contracción por calor.
Las zonas que antes eran difíciles ahora pueden ser tratadas.
Puede realizarse como un procedimiento ambulatorio.
Adecuado para la mayoría de las zonas
Fibra óptica Arfurla
pieza de mano
En primer lugar, el médico suele realizar marcas quirúrgicas en las zonas que se van a tratar para que sirvan de guía durante el procedimiento.
A continuación, se le inyectará anestesia local y el médico realizará una pequeña incisión para infiltrar el resto del anestésico. Además, esta incisión será el punto por donde se insertará el láser (mediante fibra óptica o cánula).
En tercer lugar, una vez que la anestesia haya hecho efecto, el médico insertará la fibra láser y comenzará el tratamiento. Usted estará despierto durante todo el procedimiento, pero no debería sentir nada más que una ligera presión o tirón en la zona. En ocasiones, puede sentir un poco de calor debido al láser.
El tratamiento dura entre una y dos horas, dependiendo del tamaño de las zonas a tratar. El médico moverá el láser bajo la piel, utilizando su calor para derretir la grasa en las zonas problemáticas.
El último paso consiste en extraer la grasa derretida mediante succión, de forma similar a la liposucción, o dejar que el cuerpo la metabolice. La técnica asistida por succión, conocida como aspiración, permite al médico extraer más grasa, pero es ligeramente más invasiva.